Gestion Sanitaria Estratégica en Bovinos y Ovinos de Alto Valor Genético en el Contexto del Cambio Climático

El Centro Nacional de Inseminación Artificial, Capacitación y Entrenamiento en Reproducción y Manejo Animal (CIA/CENEREMA) dependiente de la Universidad Austral de Chile, se encuentra en alianza con CERES BCA desarrollando un sistema de gestión sanitaria basado en el riesgo, que contribuya a proteger, garantizar y asegurar la condición sanitaria de la genética ovina y bovina nacional de alto valor frente a escenarios del cambio climático.

La iniciativa es financiada por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) y permitirá que el CIA/CENEREMA cuente con un sistema de gestión sanitaria que evalúe espacial y temporalmente los riesgos sanitarios de los productores proveedores del centro frente a un conjunto de enfermedades de importancia para proteger y conservar la genética nacional. Esto hará posible seleccionar potenciales reproductores para colectar, conservar y comercializar con un estándar internacional el germoplasma en los mercados. Este sistema es auto gestionado por el productor en base al riesgo de su sistema productivo, incorporando en su metodología el análisis de riesgo, los principios del HACCP y considerando además el comportamiento de factores climáticos predisponentes junto con indicadores de vulnerabilidad al cambio climático en un sistema dinámico e integrado. Los beneficiarios del proyecto serán Centros Experimentales INIA, planteles pertenecientes a la Asociación de Criadores Bovinos de Chile y predios bovinos y ovinos con rebaños de alto valor genético de la VI a la XII Región del país.

Los patrones de pluviometría, temperaturas y humedad producidos por el cambio climático, podrían afectar la distribución y frecuencia de los microorganismos causantes de enfermedades animales, así como también la susceptibilidad de los hospederos. Contar con una gestión sanitaria estratégica que incluya bioseguridad, vigilancia y el componente del cambio climático es fundamental para disminuir el impacto económico que significan las enfermedades, proteger el patrimonio zoosanitario nacional y al mismo tiempo, ser competitivo en mercados cada vez más exigentes en los requerimientos sanitarios.

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